En el mes de junio los bomberos de Swansea (Illinois) salvaron la vida de un labrador llamado Auggie. Ahora Auggie se ha recuperado y esta viviendo con uno de los bomberos que le salvo la vida.
Los bomberos salvaron la vida del perro después de que lo encontraran cerrado en el cuarto de baño de una casa que estaba en llamas. El perro no respondía y los bomberos no estaban seguros de si Auggie lograría sobrevivir.
“Cuando lo sacamos fuera del fuego y le estábamos dando oxígeno para intentar reanimarlo, sentí pena por él”, comentaba John McGuire, jefe de bomberos.
Auggie pasó la mayor parte del verano en el hospital veterinario de animales “Lashley Animal Hospital” recuperándose de sus heridas. McGuire permaneció a su lado comprobando como iba la recuperación. Cuando McGuire se enteró que los propietarios de Auggie no se querían hacer cargo del perro, el bombero no dudó en ofrecerle su casa al perro.
“Les dije que me pusieran en la lista, que estaba interesado en adoptarlo”. “No supe nada durante bastante tiempo, hasta que un día se pusieron en contacto conmigo y me preguntaron si todavía estaba interesado en adoptar al perro. Es un gran perro. No me arrepiento”, comentaba McGuire.
Auggie lleva en casa de McGuire cerca de un mes y ahora se está acostumbrando perfectamente a su nuevo hogar. Auggie está todo el rato al lado de McGuire.
Los pulmones del perro todavía se están recuperando del fuego, pero el veterinario dice que sus pulmones seguirán mejorando.

que dios bendiga a esta persona, y a sus ex dueños espero nunca jamás tengan otro perro, pues con la facilidad que se deshicieron de su mascota , creo que no son personas aptas ni buenas para tener otro ni ninguno
ResponderEliminarJohn McGuire, demostró ser una maravillosa persona de la cual todo su equipo debe estar orgullosa, ya que demostró una gran sensibilidad y amor por el perro que ayudó a salvar la vida dos veces, una durante el incendio y la otra al adoptarlo y darle su amor.
ResponderEliminarSus antiguos dueños no merecen tener ningún animal bajo su custodia, ya que no demostraron el mínimo cariño y solidaridad con el perro. Si hubiese sido lo contrario el perro jamás los hubiese abandonado.